La recuperación: 9 meses dentro, 9 meses fuera

Este semana que viene mi bebé cumplirá 9 meses. Por un lado pareciera increible lo rápido que ha pasado el tiempo y por otro la cantidad de cambios que mi vida ha experimentado durante ese poco más de un año desde el momento en que concebí. La espera y llegada de un bebé lo cambia todo, desde la rutina hasta los sentimientos. Nuestros cuerpos femeninos no se quedan atrás. Ellos además de albergar, desarrollar y hacer crecer a esa nueva persona, le dan vida y en unos meses más se regeneran por sí mismos. Siempre he escuchado que un bebé necesita de 9 meses para estar listo para nacer y nuestros cuerpos ocupan al menos 9 meses más para recuperarse. Toma mucho más que 40 días y ahora que lo he experimentado, pareciera ser cierto.

Pancita de embarazo de 9 meses
Mi pancita de 9 meses

Mis hormomas y por ende mis estados de ánimo se han empezado a estabilizar. Mi cuerpo ha sanado las heridas del parto y he logrado establecer una rutina, lo cual ha implicado poder planificar los días mejor así como dormir mejor.

Por otro lado, me motivé a recuperar mi cuerpo. La verdad, yo nunca tuve el hábito de hacer ejercicio en forma regular. Solo lo había hecho en una ocasión anterior cuando me preparé para subir el cerro Chirripó, el más alto de nuestro país. Esa primera motivación me duró un poco más de un año y terminó con aquel hermoso viaje entre montañas y nubes.

Ahora tenía una nueva motivación. Soy sincera, para mi fue traumante ver mi cuerpo el día posterior al parto: mi vientre abultado, estrías que no había logrado ver durante el embarazo me llegaban casi al ombligo y tenía una cicatriz de 10 centímetros de largo.

3 semanas después del parto
3 semanas después del parto

Después de los primeros 3 meses, había logrado bajar los 13 kilos ganados en el embarazo. La lactancia materna exclusiva fue de mucha ayuda pero aún tenía pancita de embarazo y fue cuando pregunté a mi doctor si podía empezar a ejercitarme. La verdad me sentía desesperada, flácida y hasta fea. Él respondió positivamente y me indicó estar pendiente ante cualquier molestia. Busqué opciones y aunque habían varios gimnasios, mi presupuesto era un poco limitado. Así que empecé a experimentar viendo videos en Class Fit Sugar y encontré una entrenadora con un programa en línea.

Llevo en este programa 5 meses. Hago ejercicio 4 o 5 veces a la semana por 30 minutos. No es fácil, especialmente cuando el proceso se lleva por cuenta propia.

3 aspectos que me han ayudado

1. Fijarme metas
Me propuse llegar a mi peso ideal, aumentar la masa muscular y reducir el abdomen.

 

2. Encontrar tiempo
Esto es quizá lo más difícil. Entre más grande se pone mi bebé, más demandante es. Entre las mil y un cosas que durante el día tengo que hacer, trato de dejar un espacio en la rutina para hacer ejercicio cada noche, después de acostar a la gorda. Si, yo soy la vieja loca dándole duro a las 9 de la noche. A veces me siento cansadísima y sólo quiero dormir con ella… hay días que eso es exactamente lo que hago. El resto del tiempo, repito varias veces la frase 《sin excusas》, hasta que me levanto y me pongo las tennis. Lo que más me ha servido es pensar en que si no estuviera haciendo ejercicio probablemente estaría metida en Instagram o Facebook viendo el tiempo pasar.

 

3. Perseverar y esperar los resultados
La verdad me siento increíble. Comencé a ver los resultados alrededor de los 30 días de inicio. Mis conocidos también los empezaron a notar casi al mismo tiempo. 150 días después, el mejor resultado es el interno. Las endorfinas que libera mi cuerpo me hacen mucho más feliz. Esos sentimientos, le transmiten bienestar a mi bebé, así que verme bien no parece una superficialidad después de todo. He aprendido también a amar mis cicatrices. Por ratos siento que mi cuerpo en realidad se ha rejuvenecido a partir de toda esta experiencia.

9 meses después
9 meses después

Aún estoy trabajando en mis metas y mejorando mi técnica. Me encuentro en una fase donde además quiero empezar a incluir a mi bebita en mi rutina y por otro lado, mejorar nuestra alimentación, porque ese lastimosamente siempre ha sido mi talón de aquiles. En otros 150 días habrá resultados nuevos.

Mamá y bebé haciendo pilates
Próxima fase en nuestro proceso
Bebé y mamá enseñando el progreso
Super feliz con mi progreso

Justamente anoche cuando terminé mi rutina, leí esta frase de mi entrenadora

“Siempre hay que estar ahí para los demás, pero nunca hay que dejarse a uno mismo atrás” (Jeanette Jenkins de The Hollywood Trainer Club

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