El desafío de viajar con un bebé

Read in english

Muchas personas me han preguntado cómo fue nuestra experiencia al viajar con un bebé. Nadie dijo que realizar un vuelo internacional con una pequeña de 15 meses sería tarea fácil. Salimos de casa a las 11:45 a.m. y llegamos a Bloomington a la 1:00 a.m; pero yo ya estaba cansada desde que nos sentamos a esperar nuestro vuelo en la terminal de Liberia.

Cuando uno viaja tiene que esperarlo todo, porque todo puede pasar. Uno piensa que todo va bien y justamente fue a nosotros a los que aleatoriamente nos tocó una de esas inspecciones del TSA. Y justamente después hicimos una fila de hora y media en migración en Atlanta. Así que definitivamente hay que prepararse y seguir el instinto.

Yo iba muy bien preparada pero además, conocer las rutinas y los gustos de mi bebé, me ayudaron a escoger unos elementos sobre otros.

Siguiendo algunos consejos al viajar con un bebé

Uno de los primeros consejos que leí cuando se viaja con bebé es llevar el coche. Mi esposo intentó convencerme de que no era necesario pero yo sabía que era indispensable. Como las mamás todo lo sabemos, en efecto lo fue. Ni siquiera puedo imaginarme que hubiera sido de esta pobre madre si hubiera tenido que esperar a que terminara la inspección del TSA en un pasillo donde ni asientos había tratando de contener a Monica de correr entre los agentes; tampoco me imagino llevarla alzada en uno de esos trenes rápidos del aeropuerto de Atlanta. El coche definitivamente me salvó de perder la cabeza.

The stroller while travelling with a baby/ El coche al viajar con un bebé

The stroller while travelling with a baby/ el coche al viajar con un bebé

El otro tema era el entretenimiento. Necesitaba llevar juguetes favoritos y un juguete nuevo según lo que había leído. Llevaba conmigo 2 juguetes favoritos de mi hija: un juego de botellas que se meten unas entre las otras y un juego de cucharas de medir. Hace algunos días había comprado en Walmart un juguete nuevo. Tuve muchas opciones para comprar en aquel momento. Habían muchos juguetes con sonidos e iluminación que habían llamado mi atención. Sin embargo, recordé que Monica tiene muchos juguetes de ese tipo y no juega con ninguno. Por el contrario le encanta meter figuras geométricas en una caja. Al final, me incliné por un monstruo de Fisher Price al que había que rellenarle la cara con figuras. Esos únicos 3 juguetes (super simples por cierto) fueron un hit y la entretuvieron por mucho rato.

Entretainment while travelling with a baby/ El entretenimiento al viajar con un bebé

También llevaba muchos snacks. Algunos más saludables que otros, pero todos pensados para que ella pudiera agarrarlos con sus manos y así mantenerse ocupada.

Algunos otros valiosos consejos para viajar con un bebé

La bebé necesita moverse

Aún con toda la preparación, nada de ésto puede contener a un bebé que acaba de descubrir que puede explorar el mundo con sus dos pies. A pesar de que intenté dormirla al despegar el avión poniéndola a mamar (que además ayuda mucho para evitar la presión en los oídos), ese plan no funcionó. Los juguetes y la comida inicialmente la entretuvieron.  Pero al cabo de un rato fue insuficiente para calmar sus ganas de salir a caminar. Había estado un poco estresada con ese tema, me hacía muchas preguntas: ¿se enojarán los asistentes de vuelo?; ¿se enojaría la persona que va a mi lado por pedirle que se pusiera en pie varias ocasiones?; ¿se enojarán los otros pasajeros cuando Monica (que es bien simpática) les pasara tocando la pierna? Pero en aquel momento dejé de hacerme esas preguntas porque al fin y al cabo a ninguna de esas personas las volvería a ver y más bien creo que nos apreciarían más si milagrosamente hiciéramos que la bebé dejara de llorar. Esas cosas por las que uno se súper estresa, nos causan risa después. De verdad, ¿quién podría enojarse con un bebé que te sonríe en un avión?

Y así fue, entre juguetes, comida y caminar como una loca de un lado a otro del avión logré llevar a mi bebé de 15 meses por 3 horas y media en un vuelo de Liberia a Atlanta. Nuestro segundo vuelo fue más fácil, después de tanta acción, la pequeña Monica por fin se durmió.

Por algún tiempo habíamos pospuesto este viaje. Nos preocupaba mucho el manejo de la bebé en un espacio tan limitado por tantas horas. La preparación sin duda fue clave, pero manejar la ansiedad fue aún más importante. Todo lo que nuestros bebés manifiestan, son reflejo de nuestras actitudes e incluso de nuestras inseguridades. Lo que tiene que pasar, pasa!

Baby traveller/ Viajar con un bebé

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *