La disciplina positiva desde los primeros años de vida

“El mejor medio para hacer buenos a los niños es hacerlos felices”- Oscar Wilde

La siguiente etapa: la niñez

Después de que Monica dio sus primeros pasos nos encontramos ante una nueva fase del desarrollo y también de la maternidad. Nuestra pequeña exploradora se ha convertido en una niña pequeña. Ella ha dado un salto impresionante en sus habilidades motrices y en su forma de comunicarse. Esto sin duda ha traído muchas experiencias nuevas y algunas dificultades:

-Al aprender a caminar, disminuyó su interés por la comida y nos enfrentamos otra vez a las regresiones del sueño.

-Aprendió a decir NO y ahora ésa es su palabra favorita.

-Comenzó a enojarse y también empezó a hacer muchas travesuras.

-Se apegó a su botella.

Han sido días largos, y noches… ni hablar. Aunque ya mi gordita casi no toma pecho durante el día, tengo un mes en que no he vuelto a dormir de noche; ella se despierta con mucha frecuencia a buscar a mamá. Han sido días también de encontrar juguetes en el bote de la basura o en el inodoro; días de preguntarle constantemente, ¿qué tienes en la boca?; días de agotamiento extremo porque si ella de casualidad no se está subiendo en algún mueble está detrás como una sombra exigiendo atención; días de buscar la bendita botella hasta por debajo de las piedras.

Los objetos de apego en la disciplina positiva
Entre los 9 meses y los 4 años es normal que los niños se apeguen a un objeto el cual es una fuente de seguridad y placer.

La verdad, no lo vi venir. Pensé que todos esos cambios estarían más cerca de los dos años y no tan cerca del primero. Recientemente me encontré a mi misma alzándole la voz a mi bebé de 1.3 años pero en lugar de culpabilizarme lo tomé como una oportunidad para reaprender como mamá. Tener un niño pequeño no es cosa fácil. Muchas situaciones tienen solución sencilla y otras dependen de nuestra actitud y de la forma en cómo manejamos la disciplina. Al final un manejo adecuado de ésta puede hacer la vida de todos más llevadera, lo contrario puede llevarnos a la locura.

El tema de la alimentación y el sueño no me desvelan, ya que son etapas por las que todos los bebés pasan. Mientras ella esté bien de salud, yo puedo sobrevivir a base de café. El tema de los apegos a los objetos pueden leerlo con mayor detenimiento aquí.

Con el asunto de la disciplina he estado refrescando mi memoria, leyendo acerca de la disciplina positiva y tratando de aplicarlo en nuestra rutina diaria.

La disciplina positiva en nuestra rutina diaria

La disciplina positiva es en pocas palabras entender el comportamiento y la actitud de los niños para guiarles en forma positiva, afectiva, firme y respetuosa con la intención de enseñar competencias básicas para la vida.

La forma en cómo cada familia aplica la disciplina positiva depende claro de cómo es su día a día, pero aquí les dejo algunos tips que nosotros hemos estado poniendo en práctica.

1. Empezamos haciendo una casa segura para nuestra bebé. Pusimos seguros en los lugares a los que deseamos que tenga acceso restringido: algunas gavetas, el basurero, el servicio sanitario. Así nos evitamos estar diciendo no 20 veces al día. Aún así le permitimos tener su propia gaveta en la cocina. De esta forma ella puede abrirla y guardar sus tesoros cuantas veces quiera.

Los límites en la disciplina positiva
Al tener su propia gaveta para abrir y cerrarla cuantas veces quisiera, perdió el interés por abrirla del todo.

2. Siempre he defendido las rutinas, éstas son súper importantes para los bebés y los niños porque les ayudan a anticiparse, a entender qué esperar. Algo que me ha ayudado a que mi bebé evite hacer travesuras y frustrarse es mantenernos ocupadas y añadiendo mucha actividad a nuestra rutina: salir a caminar por las mañanas, nadar, ir al parque, sentarnos a jugar en el suelo, leer libros, bailar.

Si tienen bebés pequeñitos, aquí les dejo mis 3 rutinas de bebés favoritas.

3. Es evidente que en ocasiones los bebés y los niños quieren cosas que por muchos motivos no pueden tener. Una de las cosas que más me gusta de la disciplina positiva es recordar que se puede ser firme y dar alternativas al mismo tiempo. Ahora que mi niña se enoja porque no puede explorar el bolso de mamá o no puede jugar con el espejo que cuelga en la pared, trato de ponerme a su altura, explicarle las razones usando palabras simples y un tono de voz tranquilo, y finalmente ofrecerle otra opción. Esto parece hasta ahora mucho más efectivo que sólo quitarle las cosas y escucharla llorar por 5 minutos.

4. Trato también de reforzar las conductas positivas usando muchas frases positivas: que inteligente eres, te amo, choca los 5.

5. Finalmente y como no somos personas perfectas, en algún momento podemos perder la cabeza y las cosas pueden salirse de control. Yo trato entonces de respirar hondo, recordar que la adulta soy yo y como todo en esta vida tiene solución o inclusive caminar en otra dirección para calmar las emociones.

“No entrenen a los niños a aprender por la fuerza o dureza; más bien guíenlos hacia el aprendizaje por lo que divierte sus mentes, para que puedan ser capaces de descubrir con exactitud la inclinación peculiar del genio de cada uno” -Platón

Cuéntenme cómo aplican la disciplina positiva ustedes en los comentarios!

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *